Nacidos de la Tierra es un grupo formado por Kasú (Lima, Perú) y Meser (Valencia, España). Llevan recorriendo el mundo desde el año 2006, con sus letras de rap cargadas de  valores como la solidaridad, el respeto o la justicia social. Sin embargo, su proyecto no solamente se limita a la composición y producción musical. Desde hace más de 15 años dinamizan un programa de talleres promoviendo la cultura urbana como metodología para la formación en disciplinas como arte, ocio positivo e interculturalidad.

Uno de estos talleres es “Sembrando Futuro”, un proyecto que Nacidos de la Tierra ha realizado junto al Grupo de Acción Local RURABLE. A través de diferentes sesiones, se ha trabajado sobre temáticas como el ocio saludable, la conexión intergeneracional y el autoemprendimiento.

A continuación, tenemos la oportunidad de conocer un poco mejor a Nacidos de la Tierra y su visión de la cultura urbana en el medio rural a través de la siguiente entrevista

Conoce más sobre el proyecto Sembrando Futuro en este video

¿Por qué nacidos de la Tierra? ¿Cuál es el origen del grupo?

Kasú: El grupo nace en 2006 cuando nos unimos junto a nuestro primer productor/Dj Malakai de origen británico-italiano que vivía en Roma, yo soy peruana y acababa de trasladarme de Madrid a Valencia por entonces y Meser es valenciano. Los tres veníamos de hacer música en solitario o en otros grupos, del Rap y la cultura Hip Hop además de estar siempre conectados con otros estilos musicales y artistas. 

Cuando decidimos iniciar el grupo lo hicimos bajo la premisa de hacer música sin fronteras en todos los sentidos y al pensar en un nombre (después de barajar incluso nombres en quechua) decidimos llamarnos Nacidos de la Tierra porque lo que nos une como personas, además de la música, es la Pachamama, que todos somos de la misma Tierra.

¿Cómo caracterizaríais vuestro estilo musical?

Kasú: no nos gusta ponernos etiquetas, eso para empezar, pero siempre tienes que explicar un poco dentro de qué estilo te “defines”. Nosotros hacemos Rap fusionado con otros estilos, tan variopintos como el Jazz, Reggae, Cumbia, Afrobeat, etc… Tenemos Rap y voz melódica en nuestras canciones, así como scratch hecho por nuestro Dj (El Expecialista) que es una técnica exclusiva del Hip Hop.  Así que hay un poco de todo.

¿En qué proyectos estáis trabajando actualmente?

Kasú: Antes de la pandemia (en Noviembre de 2019) empezamos a hacer lanzamientos de singles y vieron la luz 4 canciones antes del confinamiento: No van a parar (Noviembre 2019), Mi verdad (Enero 2020), Sintiendo (Febrero 2020) y Hemos (Marzo 2020) y como nos pasó a la mayoría de artistas tuvimos un frenazo en seco por la pandemia, había que ponerse a otros asuntos para no dejar de producir mientras estábamos confinados y es ahora cuando estamos retomando la mezcla del resto de canciones para continuar con los lanzamientos hasta completar el nuevo disco que se llamará “Vida Nueva”. Esto nos llevó a centrarnos en los talleres que hacemos, volcarnos en el espacio online y actualmente el equipo de formación y actividades de Ocio Educativo ha crecido a raíz de este cambio y se han sumado al equipo disciplinas como Técnica Vocal, Danza Urbana, Breakdance, Slackline, Graffiti, Skate, Cine, etc…

Meser: El asunto de los talleres es algo que venimos desarrollando desde el 2007 y siempre habíamos querido dar el salto al OnLine para poder llegar a más gente pero no habíamos tenido la oportunidad de hacerlo, la pandemia nos lo puso en bandeja, como era algo que ya teníamos pensado y planificado fue fácil adaptarnos y por eso fuimos de los primeros en ofrecer nuestras actividades por este medio. En el apartado musical en realidad teníamos todo listo para seguir sacando canciones a ritmo de 1 al mes, pero si no podíamos presentarlas en concierto no le veíamos mucho sentido, además no podíamos grabar los videoclips como nos gustaría, sesiones de fotos etc. y por eso decidimos dejarlo en standby hasta que podamos volver a los escenarios con total seguridad, por eso ya estamos de nuevo ultimando detalles para seguir lanzando canciones, además este tiempo nos ha permitido crear nuevas canciones.

Habéis recorrido países como Perú, Estados Unidos o España con vuestra música. ¿Qué diferencias y similitudes encontráis entre el público de estos países? ¿Y entre la juventud rural?

Meser: Al final los jóvenes son muy parecidos hoy en día en todo el mundo, todos están interconectados y las tendencias son las mismas, en cuanto a los conciertos no hemos notado tanta diferencia, pero en los talleres sí se notan algunas, por ejemplo en la actitud ante oportunidades, en Estados Unidos o España los jóvenes tienen demasiadas oportunidades, lo cual es algo positivo pero a la vez hace que no valoren cuando les ofrecen algo que en otros sitios no tienen… 

Los jóvenes de Perú valoran mucho más cuando haces un taller y, al margen de que se quieran inscribir muchos más, ves que hacen lo que sea por aprovechar esa oportunidad. Muchos no tienen siquiera los medios pero se buscan la forma para conseguirlos y no perderse ese evento que no es tan habitual. Además, una vez dentro se entregan al 100% a la actividad y te agradecen continuamente que les dediques tiempo, eso en España o Estados Unidos no es tan habitual (aunque no se puede generalizar, porque también hay casos así).

Actualmente, componéis y trabajáis desde vuestro estudio situado en el medio rural valenciano. ¿Por qué tomasteis esta decisión?

Kasú: Necesitábamos más espacio, tranquilidad y en realidad no necesitábamos estar en la ciudad para seguir trabajando. Al ser un grupo independiente y tener nuestro propio horario, vimos necesario tener también nuestro espacio de trabajo en un entorno que nos diera más paz para crear. 

Meser: Hoy en día no es necesario estar en una gran ciudad para crear música, distribuirla etc. Nosotros desde nuestro estudio en un pueblo de menos de 2000 habitantes hacemos una canción o un videoclip y al día siguiente puede estar emitiéndose en la televisión de Estados Unidos como nos ha pasado ya… Siempre que tengamos conexión a internet, podemos distribuir nuestro trabajo, es la ventaja del mundo digital.

Puede parecer que la música urbana solamente trata temas relacionados con las grandes ciudades. ¿Cuál es vuestra experiencia como artistas urbanos en un entorno rural?¿Existirá una escena de música urbano-rural en el futuro?

Kasú: El Rap y en sí la música trata de lo que el compositor quiera expresar, hay “música urbana” centrada en la vida de las grandes urbes porque muchas veces es lo que más se demanda a nivel industria, pero hay grupos que ya hablan de temas rurales en el Rap, que además hacen Rap en sus lenguas locales (valenciano, gallego, catalán, etc en España y quechua en mi Perú natal) en muchos casos y que a su vez sensibilizan sobre temas importantes. Somos pocos pero cada vez son más los grupos que utilizan este estilo para reivindicar, dar visibilidad al mensaje y no tanto al empaque visual que suele tener la música urbana. 

Meser y Kasú, integrantes de Nacidos de la Tierra.

Sobre vuestra experiencia en Sembrando Futuro. ¿Cuáles han sido los principales aprendizajes como dinamizadores del proyecto?

Kasú: Cuando RURABLE nos pidió amoldar nuestras actividades (incluso creamos nuevas propuestas para llevar a cabo el proyecto al completo), teníamos claro que el objetivo era sensibilizar a la juventud sobre su entorno con herramientas que además les aportasen salidas, guiarles a través de nuestra experiencia y aprender de las suyas. Y siendo sinceros nosotros decidimos irnos a un municipio pequeño voluntariamente, pero muchos/as jóvenes nacen en estos pueblos pequeños y no sabíamos exactamente cómo se sentían, qué necesitaban, qué echaban en falta y lo que aprendimos es que están a gusto en sus municipios pero que se sienten atrapados/as por la falta de oportunidades y por el mensaje de que la ciudad tiene la solución a ese sentimiento muy natural de querer volar y conocer mundo. Sin embargo, aún sintiéndose así son personas muy creativas, con ganas de crecer y necesitan herramientas, espacios, actividades, que les escuchen y les motiven. 

Meser: Muchas veces nos creemos que los jóvenes de las poblaciones rurales quieren ir a la ciudad si o si y no siempre es así, muchos nos decían que si tuvieran futuro en su pueblo se quedarían, por eso es importante hacerles ver que en muchos casos sí que pueden desarrollarse completamente en un entorno rural y tener una vida profesional muy buena en muchos rubros.

¿Qué papel tiene la música en el desarrollo rural?

Kasú: La música es clave para sensibilizar, visibilizar, para ayudar a reconectar con el medio rural. Hacen falta más artistas que muestren los beneficios de un entorno conectado a la naturaleza pero que puede darte opciones de mantenerte conectado al resto del mundo. Porque vivir en un pueblo de menos de 2000 habitantes como el nuestro no nos ha detenido, ni mucho menos, todo lo contrario, estamos en un momento de crecimiento y con muchas ganas de crear tanto música como seguir expandiendo nuestro trabajo como formadores a través de un Ocio Positivo y Educativo. 

Por último, si pudierais dar un consejo a una persona joven que quiere emprender su proyecto musical ¿Qué le diríais?

Kasú: Le diría que esto es una carrera de fondo, que no tenga prisa, que confíe en su potencial y que se forme siempre para controlar todo el proceso aunque luego cuente con expertos y profesionales a su alrededor. Que cuando tenga que tomar una decisión para elegir un camino, que vaya por donde más miedo sienta porque ese es el bueno, porque no es fácil pero las recompensas de un trabajo bien hecho y de conseguir tus objetivos merecen todo el esfuerzo. Y que sea libre, que no cambie para gustar a los demás, que sea fiel a su mensaje pero siempre con un objetivo claro.

Meser: Exacto, sobre todo que sea él o ella, y que no se obsesione con alcanzar las metas rápido o tener miles de seguidores en redes ya que lo que he aprendido después de tanto tiempo en esto es que quien sube rápido, suele caer mucho más rápido, y los seguidores en redes sociales es algo muy volátil y poco realista, pero si tienes el talento y el trabajo detrás todo llegará. Además que el talento es sólo un pequeño porcentaje de la fórmula, lo que más importa es el trabajo diario y la constancia… a veces parece que no estás avanzando pero tienes que seguir porque luego la recompensa es muy grande y merece la pena.

Pablo Franco Bescós es un profesional de la comunicación que comenzó en la aventura del emprendimiento en el año hace más de cinco años. En 2021, decidió lanzar Emprender en el Pueblo, un proyecto que dirige desde la pequeña localidad oscense de Sabayés, donde reside junto a su mujer y su hija. 

Emprender en el pueblo busca ser un punto de encuentro para compartir información y experiencias de interés para personas que quieren desarrollar sus proyectos fuera de las ciudades.

Gracias a esta entrevista, podemos conocer mejor su iniciativa y sus consejos para jóvenes que desean residir e impulsar sus negocios en el medio rural.

¿Cuál es el origen de emprender en el pueblo?¿Y el principal objetivo del proyecto?

Emprender en el pueblo une mis tres intereses principales: por un lado la Comunicación, que ha sido siempre mi oficio, de ahí el podcast; por otro lado el mundo de la empresa, el emprendimiento y los modelos de negocio, que me apasiona y en tercer lugar la vida en el medio rural, que es un objetivo que siempre tenía para mí y mi familia en el horizonte y que por fin se hizo realidad. 

El origen de “Emprender en el pueblo” es la curiosidad y el interés por transmitir qué tipo de personas y proyectos están protagonizando la oleada humana que va de las ciudades al medio rural, me gusta saber qué piensan, qué objetivos tienen y entendí que contarlo podría ayudar a personas que también desean ese cambio y en muchos casos no saben por dónde empezar. Paralelamente, como parte del proyecto, estoy echando una mano a familias que quieren establecerse en el medio rural, bien trabajando para otros o creando sus propios proyectos.

Tras haber conocido diversas iniciativas ¿cómo definirías el perfil de un emprendedor o emprendedora rural?

Realmente el habitante del medio rural siempre ha sido más emprendedor que el de las ciudades, donde hay empresas grandes o administración pública. En un pueblo, normalmente, no te puedes permitir estar esperando a que alguien te contrate, sobre todo en los pueblos que no alcanzan los mil habitantes, que sería el umbral para muchos negocios tradicionales. Quien siempre ha vivido en el medio rural ve natural dar el paso y emprender un negocio por esa falta de empresas de mediano tamaño que se puedan permitir contratar. Los abuelos o los padres se dedicaban a la agricultura, la ganadería u otros oficios tradicionales y lo de emprender como lo más natural del mundo. 

Entre quienes llegan desde la ciudad hay tantas historias como personas, podríamos sintetizarlo en dos perfiles: el de quienes ya tenían un negocio y, por querer estar cerca de la naturaleza, lo trasladan o comienzan uno nuevo en el pueblo sería el primero. El segundo perfil es el del “emprendedor a la fuerza” y lo pongo entre comillas porque a esto no te obliga nadie. Son personas que sueñan con vivir en el medio rural y que han comprobado que esto solo será posible si son ellas mismas quienes crean su propio puesto de trabajo.

Sabayés, la localidad de Huesca en la que Pablo reside junto a su familia

Uno de los objetivos de REDR Jóvenes es impulsar el emprendimiento juvenil en el medio rural. ¿Cuáles son las principales oportunidades para personas jóvenes que se pueden encontrar actualmente en los pueblos? ¿Y los principales desafíos a los que pueden enfrentarse?

La gran oportunidad que ofrece el medio rural ahora mismo, en los sitios con buena conexión a Internet, es que hay muy pocas cosas que no se puedan hacer. En las zonas en las que ya se está notando un incremento en la población, la prestación de servicios a esos nuevos habitantes puede ser una buena oportunidad de negocio y hay mucho por hacer. Los principales desafíos son dos: el primero relacionado con la soledad que siente todo emprendedor en algún momento, acentuado por estar en un entorno con pocas personas. Y una vez en marcha la dificultad está en hacer crecer la empresa, bien por falta de personal cualificado para contratar o bien porque no hay posibilidad de ampliar clientela. Esto no opera para proyectos de base tecnológica, que pueden crecer casi hasta el infinito pero tienen otros condicionantes.

Si una persona joven quiere trasladarse al medio rural y emprender ¿Cuáles serían los principales pasos a seguir?¿Qué aspecto/s consideras prioritario/s?

Lo prioritario para dar el paso es querer hacerlo. Hay personas que lo dicen porque no están conformes con su día a día pero realmente no se han parado a pensar lo que implica un cambio de vida así. Recomiendo conocer el lugar al que se tiene pensado ir, aprovechar la información que brindan organizaciones como la vuestra y los propios grupos de acción local para identificar oportunidades en lugares que apuestan por la llegada de habitantes y proyectos. 

Lo primero es la vivienda de alquiler, muchos proyectos se acaban frustrando porque no hay una bolsa de vivienda y la gente se va a otros lugares donde la hay o termina por desistir. Hay que asegurarse de que el acceso a servicios como la educación (colegio) o la sanidad (consultorio médico) están en un radio manejable, entre 20 y 30 minutos máximo. Internet es fundamental sí o sí, aunque no quieras necesitarlo. Una vez tenemos claro que el lugar es habitable es imprescindible identificar qué necesidades hay que cubrir en el sitio y si se puede ganar dinero con ellas. También hay quien primero piensa el negocio y después busca el sitio perfecto para desarrollarlo y para mí es el mejor sistema si no hay un vínculo previo con ningún lugar concreto.

Como emprendedor rural experimentado ¿qué consejo darías a un joven que quiere vivir y trabajar en el medio rural?

La mejor recomendación que puedo dar es que busque alianzas, pregunte a quienes saben más que él, valide su idea y que, si se equivoca, lo haga rápido y barato. Con todo lo anterior bien asumido que evite el miedo y que disfrute del camino.

Puedes conocer más sobre su experiencia y la de muchos más emprendedores y emprendedoras a través de sus podcast y redes sociales.

Jenni Levävaara es una joven emprendedora que comenzó una línea negocio de turismo rural ligado a la naturopatía y el bienestar, Rahgamo Resort. De mentalidad emprendedora, Jenni decidió mudarse de Helsinki a la zona LEADER de su territorio para convertir en realidad su sueño. Además de su pasión por el turismo urbano-rural, Jenni ha aparecido en programas de televisión y es campeona europea de fitness. 

¿Cómo describirías brevemente tu experiencia al mando de Rahgamo Resort?

Hasta ahora ha sido una experiencia realmente maravillosa y podría decir que mi sueño se ha hecho finalmente realidad. 

Después de haber vivido durante tantos años en una ciudad, ¿qué fue lo que te motivó para mudarte desde Helsinki al medio rural?

Lo cierto es que soy originaria del medio rural. Aún a día de hoy, mis padres siguen gestionando la granja donde nací y viví durante mis primeros 19 años. Después de terminar el instituto, comencé a estudiar naturopatía, entrenamiento personal (personal training) y nutrición, así como coaching emocional. Desde entonces, mi sueño ha sido siempre poder encontrar algún día un centro de bienestar holístico. Rahgamo se ha construido alrededor de todo lo que envuelve a mis estudios y mi filosofía. 

¿Consideras que siempre has tenido una mentalidad emprendedora? ¿Qué te llevó a comenzar tu propio negocio?

Diría que siempre he contado con un espíritu emprendedor, algo que he aprendido de mis padres. 

¿Cómo animarías a jóvenes urbanos a dar el primer paso para trasladarse al medio rural y emprender su propio proyecto?

En primer lugar, es fundamental elaborar un mapa de objetivos y deseos. Tras esto, debe elaborarse un plan de negocio económicamente sostenible en el que se incluya un “plan B”. Por último, elegir un lugar en el que estos planes puedan llevarse a cabo. 

¿Qué dificultades encontraste a la hora de crear el proyecto? ¿Y más tarde?

La mayor dificultad hasta ahora ha sido la pandemia de Covid-19 ya que ha impedido a la mayoría de nuestros clientes desplazarse. Esta es precisamente la razón por la que siempre es necesario contar con un “plan B” en nuestros negocios. 

Si pudieras mencionar tres aspectos positivos de trasladarse al medio rural ¿Cuáles serían?

Destacaría la oportunidad de vivir rodeada de naturaleza, la seguridad que te ofrece estar en un espacio tranquilo y la pureza del medio ambiente. 

¿Qué tres ventajas destacarías a la hora de emprender un negocio en el medio rural?

La autosuficiencia a la hora de gestionar tu negocio, el comercio local y la proximidad de los proveedores de alimentación y la posibilidad de vivir en un entorno más humano sin molestias ni estrés.

Karolina y Annika son dos jóvenes emprendedoras y creadoras de contenido que residen en el interior de Alicante. Desde allí comparten el día a día de la gestión de su finca familiar en sus Redes Sociales y producen su propio Aceite de Oliva Virgen Extra. En esta entrevista nos cuentan un poco mejor su experiencia.

¿Cuál es el origen de Finca La Maye?

Finca la Maye es el proyecto de nuestra finca familiar situada en el interior de la provincia de Alicante. La finca lleva en nuestra familia más de 100 años, desde que la bisabuela de nuestra abuela, al quedar viuda, tuvo que hacerse cargo de las tierras y los negocios de su marido. La casa se construyó con la herencia recibida por la abuela de nuestra abuela. En ella se iniciaron cultivos en las tierras adyacentes, entre ellos, el olivar que ahora cuidamos y del cual cosechamos aceituna para elaborar nuestro aceite de oliva virgen extra que vendemos directamente al consumidor a través de nuestra página web.

Es un proyecto con el objetivo final de estrechar la relación entre el consumidor y la producción de alimentos, la vida rural y los ciclos naturales del mundo en el que vivimos. Compartimos nuestras vivencias e ilusión por nuestro trabajo a través de nuestro canal de YouTube Finca La Maye.

Crecisteis entre las afueras de Madrid y el extranjero, ¿qué os impulsó a mudaros a la finca?, ¿y a crear contenido para YouTube e Instagram?

Nuestra madre es española y nuestro padre danés, por lo que nos hemos criado entre ambos países y culturas.

Antes de mudarnos a la finca, vivíamos a las afueras de Madrid y todos los veranos veníamos a veranear a la finca familiar. El verano de 2013 volvimos de terminar nuestros estudios en el extranjero y pasamos el verano con la familia en la finca y el momento de volver a Madrid nunca llegó. No fue una decisión premeditada, sino que simplemente nos quedamos. 

Poco a poco nos fuimos asentando; introdujimos gallinas, patos y caballos, empezamos una huerta, plantamos frutales y sin darnos cuenta estábamos viviendo una vida idílica, de película romántica entre lo moderno y lo tradicional. A raíz de ello descubrimos nuestra pasión por el mundo natural y tomamos la decisión de estudiar cosas relacionadas con el estilo de vida que llevamos, que nos ayudara a comprender y gestionar de una manera más informada la finca y los animales. Karolina es Ingeniera Agrónoma y Annika se ha formado en Ganadería y Asistencia en Sanidad Animal y ahora está estudiando Veterinaria.

Nos dimos cuenta que este es el estilo de vida que queremos llevar y preguntamos cómo podíamos vivir de ello en nuestra situación. Lo más importante para vivir de la agricultura y ganadería es diferenciar tu producto y para nosotras esa diferenciación, aparte de producir un producto natural libre de productos químicos de síntesis, es compartir nuestra historia. Así surgió la idea de empezar un canal de YouTube y compartir nuestra experiencia por Instagram: @fincalamaye_ y @annikaqad

Puedes tener el mejor producto del mundo, pero si nadie sabe de su existencia es lo mismo que no tener nada. Hoy en día con las redes sociales tenemos el potencial de llegar a todo mundo. A nosotras nos está permitiendo vivir la vida que queremos vivir.

¿Cómo y por qué tomasteis la decisión de comercializar vuestro propio aceite de oliva? ¿Habéis contado con algún tipo de ayuda o subvención para impulsar el proyecto?

Poco después de mudarnos aquí nuestra idea era poder vender nuestro propio aceite y otros productos. Debido a que nuestra producción es pequeña, la venta directa al consumidor, sin intermediarios, es la más acertada. Aunque sea mucho más trabajo, la satisfacción de preparar cada pedido y compartir nuestro trabajo e ilusión con cientos de personas es enorme.

La generosidad y apoyo de nuestros abuelos es lo que nos permite hacer lo que hacemos en la finca y estamos eternamente agradecidas.

De momento no hemos contado con ningún tipo de ayuda, pero somos socias de ASAJA (Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores) y estamos a la espera de que salga la siguiente convocatoria de ayudas a jóvenes agricultores.

¿Cuáles son los siguientes pasos de vuestro proyecto?

El trabajo en el campo y la finca nunca se acaba. Tenemos infinidad de sueños que nos gustaría hacer realidad en la finca. 

Además del olivar, la finca cuenta con una plantación de almendros y nos encantaría poder comercializar la almendra en algún momento además de abrir las puertas de la finca para hacer eventos, workshops, retiros, etc.

¿En qué grado creéis que las TIC y las Redes Sociales pueden apoyar a la juventud rural en sus proyectos de emprendimiento?

Una de las cosas más importantes en el emprendimiento es la visibilidad y la comunicación. Si tus potenciales clientes no saben que existes, no comprarán tu producto. Las redes sociales son la herramienta más valiosa para proyectos de emprendimiento, permitiéndonos alcanzar potenciales clientes en todo el mundo. Por otro lado, a través de las redes sociales, hemos conocido mucha gente que nos manda mensajes de apoyo a diario que no anima a seguir adelante. Una comunidad de personas que nos ayudamos e inspiramos mutuamente.

¿Cómo es vuestra rutina diaria

Nuestra rutina diaria va cambiando, se van adaptando las tareas a cada época del año. Pero, en resumen, todos los días lo primero que hacemos es desayunar, luego damos de comer a los animales y a continuación procedemos con los proyectos que tengamos en marcha, Annika va a clase, Karolina trabaja en la huerta, graba un video, edita, etc. Según la época del año, las tareas cambian. 

En invierno, lo primero que hacemos es encender la cocina de leña para calentar la casa y hacernos el desayuno. Los días son tranquilos; no hay trabajo en la huerta y los animales requieren de cuidados mínimos, aunque es la época de recolecta de la aceituna que requiere mucho trabajo de organización y coordinación de todas las partes.

En primavera dedicamos mucho tiempo y trabajo a la huerta con el fin de obtener una buena cosecha en verano. “Dar de comer a los caballos” se traduce en sacarlos al pasto, las gallinas crían pollitos, las abejas requieren más atención, etc. 

En verano, nos toca adaptar nuestro horario, dedicando las horas de menos calor a hacer las tareas de exterior y es obligatoria la siesta después de comer. Es época de pasar horas en la piscina y cosechar los frutos del trabajo que hicimos en primavera. También es la época de cosechar la almendra.

En otoño, sigue habiendo abundantes cosechas de la huerta que hay que conservar para que dure el invierno, además de preparar la huerta para los meses de frío.

Y siempre surgen imprevistos que no hacen cambiar de plan.

Dicen que la vida en el campo, con animales y huerta, te atan al lugar y a las obligaciones. Es cierto. Nos obligan a levantarnos pronto y ver el amanecer, a acostarnos tarde y ver la puesta de sol. A fijarnos en los cambios de las estaciones y los ciclos del mundo que nos rodea, que nos guían en nuestro día a día. A respirar aire fresco y vivir una vida activa. Siempre vamos a tener obligaciones y estas no las cambiaríamos por nada.

¿Siempre tuvisteis claro que queríais vivir en el medio rural? ¿Qué ventajas y desventajas encontráis con respecto a la vida en la ciudad?

Desde pequeñas hemos tenido animales en casa y Annika siempre quiso ser veterinaria y tener muchos caballos. Vivir en el medio rural no era algo que buscásemos, pero después de vivir en la finca no tenemos ningún deseo de volver a una zona con mayor densidad demográfica.

Lo que más nos gusta de la vida en un pueblo pequeño es la sensación de comunidad. Hemos tenido mucha suerte con todo el apoyo que hemos recibido de la gente del pueblo. A lo largo de los años hemos recibido muchos consejos de las personas mayores, nos han enseñado a plantar un árbol, a limpiar una gallina, a coger un enjambre de abejas, a conducir el tractor y nos han ayudado a salir de numerosos apuros. Han compartido con nosotras mucha sabiduría popular que nos encanta escuchar y poner en práctica cuando podemos y sabemos que algún día pasaremos esa información a las siguientes generaciones.

¿Qué consejo daríais a otras personas jóvenes que quieren emprender sus propios proyectos en el medio rural

¡Adelante! 

Es duro. El trabajo nunca se acaba y la mayoría no es remunerado, sobre todo al principio. Serás tu propio jefe, además de director de marketing, director de ventas, administrativo, gerente financiero, comercial, recursos humanos, logística, diseñador y creador de páginas web, etc. Te faltarán horas en el día para llevarlo a cabo y te irás a la cama agotado cada día. Pero la recompensa merece la pena.

Con el objetivo de ampliar nuestro público potencial a una audiencia más joven, desde REDR estamos explorando nuevas vías de comunicación alternativas, para hacer más grande nuestro radio de acción y tratar de acercar la realidad del medio rural a un sector más joven de la población, un perfil demográfico fundamental de cara a dinamizar el territorio y una de sus principales palancas de cambio.

Por eso, acabamos de publicar el primer programa del nuevo podcast ‘La Plaza de REDR’, el primer espacio radiofónico en español sobre la actualidad del desarrollo rural sostenible y los grupos LEADER. En este primer programa, analizamos la estrategia para jóvenes de REDR y entrevistamos a María Teresa Pérez, directora del INJUVE, el Instituto de la Juventud de España, entidad con la que estamos colaborando de forma estrecha para crear sinergias que beneficien a nuestros jóvenes rurales. Os invitamos a escucharlo y difundirlo entre la población y entidades de vuestro territorio si lo consideráis interesante.

En breve, también estará accesible desde Spotify, donde se encuentran alojadas todas nuestras listas de reproducción “Sonido Rural”: https://open.spotify.com/user/redr500?si=06f24808b1694515  

Rumbo Rural es una plataforma de reciente creación formada por jóvenes del Alto Tajo. Su objetivo es crear e impulsar proyectos de impacto positivo en el territorio, en alineación con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Enrique Collada, presidente de Rumbo Rural, nos cuenta un poco más sobre este proyecto en la siguiente entrevista.

  • ¿Cómo nace RumboRural? ¿Cuáles han sido los principales motivos para crear la plataforma?

RumboRural es un recién nacido que tiene ya mucho trabajo a sus espaldas. Algunos de los miembros de RumboRural estábamos tratando de poner en marcha iniciativas para reactivar nuestros pueblos, pero nos encontrábamos solos ante un reto tan difícil. Por eso, decidimos que teníamos que agruparnos de alguna forma para tejer una red de apoyo. Además, sentíamos la necesidad de encontrar el talento joven que existe en los pueblos vecinos, personas que no se atrevían a dar un paso adelante o que no actuaban porque el problema es demasiado grande para enfrentarte sin un equipo o una comunidad detrás. Gracias a esta plataforma, somos capaces de generar equipos multidisciplinares, por la diversidad académica y profesional de los jóvenes que formamos la plataforma. Además, somos capaces de encontrar nuevas ideas y de generar un ecosistema de iniciativas que se retroalimentan unas a otras.

Otro motivo importante es la necesidad que vemos en crear una marca que fuese el punto de encuentro de asociaciones, instituciones y empresas. Buscamos alianzas con agentes del territorio o de fuera para reactivar el Alto Tajo y RumboRural nos sirve de altavoz para que se fijen en nosotros.

  • 75 jóvenes se han sumado ya a la iniciativa ¿Fue difícil poneros en contacto entre vosotros?

 La verdad es que fue muy fácil. La acción de unir a los jóvenes del Alto Tajo se produjo de una forma un tanto espontánea. Empezamos a poner historiasde Instagram, mandamos mensajes de WhatsApp y preguntamos a personas que conocíamos en otros pueblos. En 48 horas éramos más de 60 personas en un grupo de WhatsApp, deseando conocer qué podía aportar cada uno a la revitalización de su pueblo. Este fue el origen de nuestro proyecto “Jóvenes del Alto Tajo”. Esta iniciativa va más allá del impulso de proyectos de emprendimiento. Nos parece fundamental reforzar la cohesión social, conocernos entre los jóvenes, tener lazos con otros pueblos. Si hay algo con lo que no pueden competir las ciudades con el mundo rural es esa vida cercana en comunidad. La reactivación económica no se puede dar sin la reactivación social.

De hecho, gracias a este grupo de jóvenes han surgido nuevas ideas de iniciativas, al compartir nuestras inquietudes con los demás. Estamos haciéndonos amigos y eso también anima a ir más a menudo a los pueblos a quienes prefieren vivir en las ciudades por ahora. Las amistades serán un legado maravilloso de RumboRural.

  • ¿Cuáles son vuestros objetivos a corto y largo plazo?

A corto plazo, nuestro objetivo principal es unir a las personas vinculadas al Alto Tajo y, en especial a los jóvenes, con nuestra filosofía de actuar en red, de aliarse con el vecino para los grandes retos comunes. Tenemos que alinear a todos los agentes en torno a un rumbo compartido y, para eso, es esencial la “Agenda Rural del Alto Tajo”.

Realmente, toda nuestra mirada está instalada en el largo plazo. Somos realistas y no vamos a engañar a nadie: necesitamos mucho trabajo, recursos y tiempo. Nos ponemos de objetivo que en 2030 esta sea una zona que ha ganado nuevos pobladores y visitantes frecuentes, donde muchos de nosotros habremos sido capaces de emprender nuestros proyectos y hayamos conseguido diversificar las actividades económicas del territorio.

  • ¿En qué proyectos estáis trabajando actualmente?

“Jóvenes del Alto Tajo” es nuestro proyecto de reactivación social. Pero en el ámbito de la reactivación económica, estamos trabajando principalmente en dos. Uno de ellos es el “Coliving El Recuenco”, un espacio pensado para los nómadas digitales de todo el mundo. Queremos romper con la estacionalidad del turismo rural tradicional. Vamos a centrarnos en atraer a teletrabajadores que quieran conocer la cultura española y aprecien estar en un entorno como el del Parque Natural, pero que además se impliquen con la población local. Las instalaciones serán el antiguo cuartel de la Guardia Civil de El Recuenco, que rehabilitaremos y que estará equipado con espacios de trabajo colaborativo o Coworking, que pretendemos pueda ser también la semilla de un hub de innovación y emprendimiento rural.

El otro proyecto sobre el que trabajamos es “Acervo Patrimonial”. Vamos a crear una red de investigación de los vestigios de la historia, porque tenemos mucha riqueza desconocida. En ese sentido, crear puestos de trabajo en materia de investigación arqueológica es una prioridad y exploraremos también las posibilidades de combinarlo con el Erasmus rural. Es un proyecto integral de patrimonio material e inmaterial que pretendemos convertirlo en la base de la regeneración del territorio.

  • ¿Cuáles son los pilares de la “Agenda Rumbo Rural 2030”?

Nuestra Agenda es la “Agenda Rural del Alto Tajo”, que tiene como pilares el desarrollo del territorio desde el triple balance: económico, social y ambiental. Un ejercicio de inteligencia colectiva único en toda Europa: somos pioneros, así de claro.

Se trata de la Agenda Urbana Española, una metodología que consigue bajar los ODS y la Agenda 2030 a la realidad concreta de cada municipio y alinearse con los objetivos del Gobierno de España y la Unión Europea. Esta Agenda ha sido impulsada por algunos de los jóvenes de esta plataforma y está siendo elaborada por Repueblo, la reputada empresa de innovación rural.

Es pionera porque por primera vez se hace en colaboración de 10 pueblos y en las poblaciones rurales más pequeñas hasta ahora, de menos de 200 habitantes. Todo un reto que cuenta con la participación de la Federación de Asociaciones del Alto Tajo, asociaciones de empresarios, los 8 Ayuntamientos de la Mancomunidad, la Diputación de Guadalajara y la Junta de Castilla-La Mancha. Es cuestión de semanas que la presentemos y estamos seguros de que no va a dejar indiferente a nadie.

  • ¿Habéis notado un incremento de interés de personas jóvenes en trasladarse al medio rural tras el confinamiento?

En general, el confinamiento y la posibilidad de teletrabajo ha hecho darse cuenta a muchas personas de que la vida en las ciudades tiene algunos inconvenientes y que su vida puede desarrollarse en otros lugares, como el mundo rural o la costa, que se les hace más apetecible.

Sin embargo, entre los más jóvenes hay muchas complicaciones. Estudios, precariedad y ausencia de oportunidades laborales, incertidumbre, el deseo de vivir rodeado de todas las posibilidades de ocio, cerca de muchísimas personas, etc. Soy el primero que admito algunas de esas preferencias y problemáticas en mi etapa universitaria. También está el factor cultural. En España parece un fracaso lo de quedarse en el pueblo. El éxito lo tiene el que se va a la ciudad a ganar mucho dinero y a trabajar como un esclavo. Lo que hay que cambiar es el significado cultural de una vida exitosa.

En definitiva, todavía queda mucho para que los más jóvenes se imaginen un futuro cercano en sus pueblos. Aunque aquí evidentemente hay diferencias entre pueblos de 5.000 o de 100 habitantes. El momento vital de cada uno también hace cambiar las preferencias y las ciudades tienen claras ventajas que reconocemos y por las que nos alegramos. Por eso nosotros tenemos la mirada puesta en el largo plazo.

  • ¿Qué acciones serían prioritarias a la hora de impulsar el retorno de la juventud al medio rural?

Es obvio que lo que necesitamos es, en primer lugar, un trabajo del que vivir. Los jóvenes de hoy en día estamos muy bien preparados académicamente y queremos una oferta laboral que se corresponda con el esfuerzo realizado durante años. Por desgracia, las oportunidades se concentran en cuatro ciudades. También se debe facilitar la información sobre todas las herramientas, públicas y privadas, que tenemos a mano para montar negocios, por ejemplo, porque las desconocemos generalmente, y mucha formación para emprender y hacer modelos de negocio sostenibles económicamente. El acceso a una vivienda digna por un precio razonable puede ser también un aliciente clave, pero es muy muy difícil encontrar esto en los pueblos.

Destacaría también la importancia de las redes de apoyo, de encontrar a otras personas en la misma situación, de eliminar el miedo a sentirte solo si te vas a un pueblo. Esto es absolutamente imprescindible. Somos seres sociales y necesitamos esas relaciones sociales que, además, son una fortaleza de los pueblos frente a las ciudades. Necesitamos generar ecosistemas, no iniciativas aisladas. Esa es nuestra obsesión.

  • ¿Conocéis el programa LEADER y los Grupos de Acción Local?

Sí, los conocemos y son un agente prioritario con los que tejer colaboraciones para el desarrollo del territorio. Somos conscientes de la dificultad de encontrar redes de jóvenes vinculados al mundo rural para estos grupos, por lo que creo que ambos podemos multiplicar nuestras fuerzas. Esperamos poder sacar muchos proyectos adelante con ellos. Además, tenemos que agradecer que, en nuestro caso, la Asociación de Desarrollo Rural Molina-Alto Tajo fue de las primeras en darnos la bienvenida públicamente en nuestra fundación. Ya hemos realizado los primeros contactos para explicarles en detalle nuestra iniciativa.

  • ¿Creéis que la juventud está suficientemente informada sobre las diferentes ayudas que pueden obtener para emprender sus proyectos en el medio rural? ¿Qué propondríais para mejorar el acceso a esta información?

No. No lo estamos. Hay un desconocimiento profundo de las ayudas que existen. Y cuando vas a informarte, la información es difícilmente accesible, la burocracia es exagerada, los plazos igual, etc. Sinceramente, a veces se necesita un grado en derecho para entender adecuadamente ciertos documentos. Los portales públicos de internet parecen del año 2000 y, tecnológicamente, ha llovido mucho. En fin, creo que no son cuestiones novedosas.

No tengo la clave, pero sería interesante que hubiese formación a los propios Ayuntamientos para que informen al conciudadano. Son la administración más cercana. También sería importante tener un punto de referencia, fácilmente conocido y reconocido por los jóvenes donde consultar cualquier asunto de tipo laboral o formativo, no sirve que cada administración solo sepa de su ombligo en estas cuestiones. Eso sería un gran paso adelante. Una administración más moderna en lo técnico, más proactiva y que preste un servicio de asesoramiento unificado real. Y quizás una especie de newsletter que unifique también el anuncio de estas ayudas.

También el ciudadano debería tener una actitud más proactiva a la hora de buscarse la vida. No puedes esperar que lleguen a tu casa a dártelo todo hecho.

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