Rumbo Rural es una plataforma de reciente creación formada por jóvenes del Alto Tajo. Su objetivo es crear e impulsar proyectos de impacto positivo en el territorio, en alineación con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Enrique Collada, presidente de Rumbo Rural, nos cuenta un poco más sobre este proyecto en la siguiente entrevista.

  • ¿Cómo nace RumboRural? ¿Cuáles han sido los principales motivos para crear la plataforma?

RumboRural es un recién nacido que tiene ya mucho trabajo a sus espaldas. Algunos de los miembros de RumboRural estábamos tratando de poner en marcha iniciativas para reactivar nuestros pueblos, pero nos encontrábamos solos ante un reto tan difícil. Por eso, decidimos que teníamos que agruparnos de alguna forma para tejer una red de apoyo. Además, sentíamos la necesidad de encontrar el talento joven que existe en los pueblos vecinos, personas que no se atrevían a dar un paso adelante o que no actuaban porque el problema es demasiado grande para enfrentarte sin un equipo o una comunidad detrás. Gracias a esta plataforma, somos capaces de generar equipos multidisciplinares, por la diversidad académica y profesional de los jóvenes que formamos la plataforma. Además, somos capaces de encontrar nuevas ideas y de generar un ecosistema de iniciativas que se retroalimentan unas a otras.

Otro motivo importante es la necesidad que vemos en crear una marca que fuese el punto de encuentro de asociaciones, instituciones y empresas. Buscamos alianzas con agentes del territorio o de fuera para reactivar el Alto Tajo y RumboRural nos sirve de altavoz para que se fijen en nosotros.

  • 75 jóvenes se han sumado ya a la iniciativa ¿Fue difícil poneros en contacto entre vosotros?

 La verdad es que fue muy fácil. La acción de unir a los jóvenes del Alto Tajo se produjo de una forma un tanto espontánea. Empezamos a poner historiasde Instagram, mandamos mensajes de WhatsApp y preguntamos a personas que conocíamos en otros pueblos. En 48 horas éramos más de 60 personas en un grupo de WhatsApp, deseando conocer qué podía aportar cada uno a la revitalización de su pueblo. Este fue el origen de nuestro proyecto “Jóvenes del Alto Tajo”. Esta iniciativa va más allá del impulso de proyectos de emprendimiento. Nos parece fundamental reforzar la cohesión social, conocernos entre los jóvenes, tener lazos con otros pueblos. Si hay algo con lo que no pueden competir las ciudades con el mundo rural es esa vida cercana en comunidad. La reactivación económica no se puede dar sin la reactivación social.

De hecho, gracias a este grupo de jóvenes han surgido nuevas ideas de iniciativas, al compartir nuestras inquietudes con los demás. Estamos haciéndonos amigos y eso también anima a ir más a menudo a los pueblos a quienes prefieren vivir en las ciudades por ahora. Las amistades serán un legado maravilloso de RumboRural.

  • ¿Cuáles son vuestros objetivos a corto y largo plazo?

A corto plazo, nuestro objetivo principal es unir a las personas vinculadas al Alto Tajo y, en especial a los jóvenes, con nuestra filosofía de actuar en red, de aliarse con el vecino para los grandes retos comunes. Tenemos que alinear a todos los agentes en torno a un rumbo compartido y, para eso, es esencial la “Agenda Rural del Alto Tajo”.

Realmente, toda nuestra mirada está instalada en el largo plazo. Somos realistas y no vamos a engañar a nadie: necesitamos mucho trabajo, recursos y tiempo. Nos ponemos de objetivo que en 2030 esta sea una zona que ha ganado nuevos pobladores y visitantes frecuentes, donde muchos de nosotros habremos sido capaces de emprender nuestros proyectos y hayamos conseguido diversificar las actividades económicas del territorio.

  • ¿En qué proyectos estáis trabajando actualmente?

“Jóvenes del Alto Tajo” es nuestro proyecto de reactivación social. Pero en el ámbito de la reactivación económica, estamos trabajando principalmente en dos. Uno de ellos es el “Coliving El Recuenco”, un espacio pensado para los nómadas digitales de todo el mundo. Queremos romper con la estacionalidad del turismo rural tradicional. Vamos a centrarnos en atraer a teletrabajadores que quieran conocer la cultura española y aprecien estar en un entorno como el del Parque Natural, pero que además se impliquen con la población local. Las instalaciones serán el antiguo cuartel de la Guardia Civil de El Recuenco, que rehabilitaremos y que estará equipado con espacios de trabajo colaborativo o Coworking, que pretendemos pueda ser también la semilla de un hub de innovación y emprendimiento rural.

El otro proyecto sobre el que trabajamos es “Acervo Patrimonial”. Vamos a crear una red de investigación de los vestigios de la historia, porque tenemos mucha riqueza desconocida. En ese sentido, crear puestos de trabajo en materia de investigación arqueológica es una prioridad y exploraremos también las posibilidades de combinarlo con el Erasmus rural. Es un proyecto integral de patrimonio material e inmaterial que pretendemos convertirlo en la base de la regeneración del territorio.

  • ¿Cuáles son los pilares de la “Agenda Rumbo Rural 2030”?

Nuestra Agenda es la “Agenda Rural del Alto Tajo”, que tiene como pilares el desarrollo del territorio desde el triple balance: económico, social y ambiental. Un ejercicio de inteligencia colectiva único en toda Europa: somos pioneros, así de claro.

Se trata de la Agenda Urbana Española, una metodología que consigue bajar los ODS y la Agenda 2030 a la realidad concreta de cada municipio y alinearse con los objetivos del Gobierno de España y la Unión Europea. Esta Agenda ha sido impulsada por algunos de los jóvenes de esta plataforma y está siendo elaborada por Repueblo, la reputada empresa de innovación rural.

Es pionera porque por primera vez se hace en colaboración de 10 pueblos y en las poblaciones rurales más pequeñas hasta ahora, de menos de 200 habitantes. Todo un reto que cuenta con la participación de la Federación de Asociaciones del Alto Tajo, asociaciones de empresarios, los 8 Ayuntamientos de la Mancomunidad, la Diputación de Guadalajara y la Junta de Castilla-La Mancha. Es cuestión de semanas que la presentemos y estamos seguros de que no va a dejar indiferente a nadie.

  • ¿Habéis notado un incremento de interés de personas jóvenes en trasladarse al medio rural tras el confinamiento?

En general, el confinamiento y la posibilidad de teletrabajo ha hecho darse cuenta a muchas personas de que la vida en las ciudades tiene algunos inconvenientes y que su vida puede desarrollarse en otros lugares, como el mundo rural o la costa, que se les hace más apetecible.

Sin embargo, entre los más jóvenes hay muchas complicaciones. Estudios, precariedad y ausencia de oportunidades laborales, incertidumbre, el deseo de vivir rodeado de todas las posibilidades de ocio, cerca de muchísimas personas, etc. Soy el primero que admito algunas de esas preferencias y problemáticas en mi etapa universitaria. También está el factor cultural. En España parece un fracaso lo de quedarse en el pueblo. El éxito lo tiene el que se va a la ciudad a ganar mucho dinero y a trabajar como un esclavo. Lo que hay que cambiar es el significado cultural de una vida exitosa.

En definitiva, todavía queda mucho para que los más jóvenes se imaginen un futuro cercano en sus pueblos. Aunque aquí evidentemente hay diferencias entre pueblos de 5.000 o de 100 habitantes. El momento vital de cada uno también hace cambiar las preferencias y las ciudades tienen claras ventajas que reconocemos y por las que nos alegramos. Por eso nosotros tenemos la mirada puesta en el largo plazo.

  • ¿Qué acciones serían prioritarias a la hora de impulsar el retorno de la juventud al medio rural?

Es obvio que lo que necesitamos es, en primer lugar, un trabajo del que vivir. Los jóvenes de hoy en día estamos muy bien preparados académicamente y queremos una oferta laboral que se corresponda con el esfuerzo realizado durante años. Por desgracia, las oportunidades se concentran en cuatro ciudades. También se debe facilitar la información sobre todas las herramientas, públicas y privadas, que tenemos a mano para montar negocios, por ejemplo, porque las desconocemos generalmente, y mucha formación para emprender y hacer modelos de negocio sostenibles económicamente. El acceso a una vivienda digna por un precio razonable puede ser también un aliciente clave, pero es muy muy difícil encontrar esto en los pueblos.

Destacaría también la importancia de las redes de apoyo, de encontrar a otras personas en la misma situación, de eliminar el miedo a sentirte solo si te vas a un pueblo. Esto es absolutamente imprescindible. Somos seres sociales y necesitamos esas relaciones sociales que, además, son una fortaleza de los pueblos frente a las ciudades. Necesitamos generar ecosistemas, no iniciativas aisladas. Esa es nuestra obsesión.

  • ¿Conocéis el programa LEADER y los Grupos de Acción Local?

Sí, los conocemos y son un agente prioritario con los que tejer colaboraciones para el desarrollo del territorio. Somos conscientes de la dificultad de encontrar redes de jóvenes vinculados al mundo rural para estos grupos, por lo que creo que ambos podemos multiplicar nuestras fuerzas. Esperamos poder sacar muchos proyectos adelante con ellos. Además, tenemos que agradecer que, en nuestro caso, la Asociación de Desarrollo Rural Molina-Alto Tajo fue de las primeras en darnos la bienvenida públicamente en nuestra fundación. Ya hemos realizado los primeros contactos para explicarles en detalle nuestra iniciativa.

  • ¿Creéis que la juventud está suficientemente informada sobre las diferentes ayudas que pueden obtener para emprender sus proyectos en el medio rural? ¿Qué propondríais para mejorar el acceso a esta información?

No. No lo estamos. Hay un desconocimiento profundo de las ayudas que existen. Y cuando vas a informarte, la información es difícilmente accesible, la burocracia es exagerada, los plazos igual, etc. Sinceramente, a veces se necesita un grado en derecho para entender adecuadamente ciertos documentos. Los portales públicos de internet parecen del año 2000 y, tecnológicamente, ha llovido mucho. En fin, creo que no son cuestiones novedosas.

No tengo la clave, pero sería interesante que hubiese formación a los propios Ayuntamientos para que informen al conciudadano. Son la administración más cercana. También sería importante tener un punto de referencia, fácilmente conocido y reconocido por los jóvenes donde consultar cualquier asunto de tipo laboral o formativo, no sirve que cada administración solo sepa de su ombligo en estas cuestiones. Eso sería un gran paso adelante. Una administración más moderna en lo técnico, más proactiva y que preste un servicio de asesoramiento unificado real. Y quizás una especie de newsletter que unifique también el anuncio de estas ayudas.

También el ciudadano debería tener una actitud más proactiva a la hora de buscarse la vida. No puedes esperar que lleguen a tu casa a dártelo todo hecho.

Sigue todos los avances de RumboRural tanto en su página web como en sus diferentes redes sociales: Twitter, Instagram y LinkedIn. Puedes conocerles un poco mejor en este reportaje de Castilla la Mancha Media.

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