Pablo Franco Bescós es un profesional de la comunicación que comenzó en la aventura del emprendimiento en el año hace más de cinco años. En 2021, decidió lanzar Emprender en el Pueblo, un proyecto que dirige desde la pequeña localidad oscense de Sabayés, donde reside junto a su mujer y su hija. 

Emprender en el pueblo busca ser un punto de encuentro para compartir información y experiencias de interés para personas que quieren desarrollar sus proyectos fuera de las ciudades.

Gracias a esta entrevista, podemos conocer mejor su iniciativa y sus consejos para jóvenes que desean residir e impulsar sus negocios en el medio rural.

¿Cuál es el origen de emprender en el pueblo?¿Y el principal objetivo del proyecto?

Emprender en el pueblo une mis tres intereses principales: por un lado la Comunicación, que ha sido siempre mi oficio, de ahí el podcast; por otro lado el mundo de la empresa, el emprendimiento y los modelos de negocio, que me apasiona y en tercer lugar la vida en el medio rural, que es un objetivo que siempre tenía para mí y mi familia en el horizonte y que por fin se hizo realidad. 

El origen de “Emprender en el pueblo” es la curiosidad y el interés por transmitir qué tipo de personas y proyectos están protagonizando la oleada humana que va de las ciudades al medio rural, me gusta saber qué piensan, qué objetivos tienen y entendí que contarlo podría ayudar a personas que también desean ese cambio y en muchos casos no saben por dónde empezar. Paralelamente, como parte del proyecto, estoy echando una mano a familias que quieren establecerse en el medio rural, bien trabajando para otros o creando sus propios proyectos.

Tras haber conocido diversas iniciativas ¿cómo definirías el perfil de un emprendedor o emprendedora rural?

Realmente el habitante del medio rural siempre ha sido más emprendedor que el de las ciudades, donde hay empresas grandes o administración pública. En un pueblo, normalmente, no te puedes permitir estar esperando a que alguien te contrate, sobre todo en los pueblos que no alcanzan los mil habitantes, que sería el umbral para muchos negocios tradicionales. Quien siempre ha vivido en el medio rural ve natural dar el paso y emprender un negocio por esa falta de empresas de mediano tamaño que se puedan permitir contratar. Los abuelos o los padres se dedicaban a la agricultura, la ganadería u otros oficios tradicionales y lo de emprender como lo más natural del mundo. 

Entre quienes llegan desde la ciudad hay tantas historias como personas, podríamos sintetizarlo en dos perfiles: el de quienes ya tenían un negocio y, por querer estar cerca de la naturaleza, lo trasladan o comienzan uno nuevo en el pueblo sería el primero. El segundo perfil es el del “emprendedor a la fuerza” y lo pongo entre comillas porque a esto no te obliga nadie. Son personas que sueñan con vivir en el medio rural y que han comprobado que esto solo será posible si son ellas mismas quienes crean su propio puesto de trabajo.

Sabayés, la localidad de Huesca en la que Pablo reside junto a su familia

Uno de los objetivos de REDR Jóvenes es impulsar el emprendimiento juvenil en el medio rural. ¿Cuáles son las principales oportunidades para personas jóvenes que se pueden encontrar actualmente en los pueblos? ¿Y los principales desafíos a los que pueden enfrentarse?

La gran oportunidad que ofrece el medio rural ahora mismo, en los sitios con buena conexión a Internet, es que hay muy pocas cosas que no se puedan hacer. En las zonas en las que ya se está notando un incremento en la población, la prestación de servicios a esos nuevos habitantes puede ser una buena oportunidad de negocio y hay mucho por hacer. Los principales desafíos son dos: el primero relacionado con la soledad que siente todo emprendedor en algún momento, acentuado por estar en un entorno con pocas personas. Y una vez en marcha la dificultad está en hacer crecer la empresa, bien por falta de personal cualificado para contratar o bien porque no hay posibilidad de ampliar clientela. Esto no opera para proyectos de base tecnológica, que pueden crecer casi hasta el infinito pero tienen otros condicionantes.

Si una persona joven quiere trasladarse al medio rural y emprender ¿Cuáles serían los principales pasos a seguir?¿Qué aspecto/s consideras prioritario/s?

Lo prioritario para dar el paso es querer hacerlo. Hay personas que lo dicen porque no están conformes con su día a día pero realmente no se han parado a pensar lo que implica un cambio de vida así. Recomiendo conocer el lugar al que se tiene pensado ir, aprovechar la información que brindan organizaciones como la vuestra y los propios grupos de acción local para identificar oportunidades en lugares que apuestan por la llegada de habitantes y proyectos. 

Lo primero es la vivienda de alquiler, muchos proyectos se acaban frustrando porque no hay una bolsa de vivienda y la gente se va a otros lugares donde la hay o termina por desistir. Hay que asegurarse de que el acceso a servicios como la educación (colegio) o la sanidad (consultorio médico) están en un radio manejable, entre 20 y 30 minutos máximo. Internet es fundamental sí o sí, aunque no quieras necesitarlo. Una vez tenemos claro que el lugar es habitable es imprescindible identificar qué necesidades hay que cubrir en el sitio y si se puede ganar dinero con ellas. También hay quien primero piensa el negocio y después busca el sitio perfecto para desarrollarlo y para mí es el mejor sistema si no hay un vínculo previo con ningún lugar concreto.

Como emprendedor rural experimentado ¿qué consejo darías a un joven que quiere vivir y trabajar en el medio rural?

La mejor recomendación que puedo dar es que busque alianzas, pregunte a quienes saben más que él, valide su idea y que, si se equivoca, lo haga rápido y barato. Con todo lo anterior bien asumido que evite el miedo y que disfrute del camino.

Puedes conocer más sobre su experiencia y la de muchos más emprendedores y emprendedoras a través de sus podcast y redes sociales.

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